La candidata oficialista aventaja a su competidor directo, el opositor José Serra, por 18 puntos Una nueva encuesta confirmó para la candidata a presidente de Brasil del Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff, un triunfo en la primera vuelta del 3 de octubre con una proyección de votos válidos que supera el 55 por ciento.
La intención de voto a favor de la candidata oficialista creció casi cinco puntos en las últimas semanas y se situó en 46 por ciento, 18 puntos más que su rival principal, el opositor Serra, de acuerdo con el último sondeo de la consultora Sensus.
La nueva encuesta ratifica la proyección de un triunfo en primera vuelta como ya lo hicieron días atrás similares sondeos de las consultoras Datafolha e Ibope.
"Es una elección técnicamente decidida en primer turno a partir de los datos de hoy (por ayer). Dilma tiene 55,3 por ciento de los votos válidos y los demás candidatos tienen 44,7 por ciento", explicó Clésio Andrade, presidente de la CNT.
"No estamos afirmando que la elección terminó. La elección sólo acontece el 3 de octubre, pero nunca vimos una persona con 40 por ciento o más de intención de voto no ir al segundo turno", aclaró el director del Instituto Sensus, Ricardo Guedes.
La agencia Ansa y los medios locales Globo, Folha y Estado, precisaron que Rousseff mantenía 41,6 por ciento de intenciones de voto en la última encuesta del 2 de agosto y pasó ahora a 46 por ciento en el sondeo para la Confederación Nacional de Transporte.
Serra perdió tres puntos y medio, al pasar de 31,6 por ciento de principios de agosto a 28,1 por ciento en la última medición realizada del 20 al 22 de este mes.
Debate. A la par de la consulta, los principales candidatos, con la ausencia de Rousseff, participaron de un debate sobre el aborto durante un encuentro televisivo organizado por la Iglesia Católica brasileña.
Serra, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña, rechazó la propuesta de miembros del gobierno de convocar a un plebiscito sobre el aborto porque, explicó, "no se puede" tomar una decisión sobre ese tema sólo a partir de lo que piensa la mayoría.
El candidato sostuvo que una consulta popular tiende a "criminalizar a quien es contrario al aborto".
Sostuvo, además, que para combatir el sida "debemos continuar haciendo campañas de prevención, pero no voy a dejar de decir que no es bueno el sexo precoz y (que es buena) la monogamia".
Serra consideró "lamentable" la ausencia de Dilma Rousseff, quien "quiere esconder lo que piensa, ella no vino porque quiere evitar mostrar quién es".
Rousseff ya había anunciado su ausencia en el debate tras reunirse con la cúpula del Episcopado.
Al mismo tiempo, el equipo de campaña de la ex ministra imprimió un millón de ejemplares del boletín "Al pueblo de Dios" que incluye en sus ocho páginas la carta en que la candidata se compromete a mandar al Congreso los proyectos vinculados al aborto, formación familiar y uniones estables.