Ariel Tarico

“Es fácil satirizar a los políticos”

01.09.2010 | 13.46 Comentar   |   FacebookTwitter

Ariel Tarico
Entrevistas /  Última palabra
El ganador del Martín Fierro a la labor humorística en radio de este año es uno de los imitadores más reconocidos y apenas tiene 26 años. El santafesino Ariel Tarico dice que es sencillo satirizar a los políticos, pero hasta hace unos meses no se animaba con Diego Maradona. Y asegura que lo más jugado es su personaje de “La señora de Barrio Norte”, una parodia del oyente medio de Mitre, la emisora a la que entró por un casting en 2004 y en la que comparte micrófono con Nelson Castro y Chiche Gelblung. También trabaja con Roberto Pettinato en FM 100 y con Jorge Lanata en Canal 26, y está de gira con su unipersonal “Cazuela de Taricos”, que va por la tercera temporada. Habló con Cristian H. Savio, de Newsweek. Extractos:

¿Ya de chico le gustaba imitar?

A mi viejo le gustaba imitar, además de la locución y el dibujo. Él murió en 1990, pero en esos primeros 5 años de mi vida fue una influencia muy fuerte porque en casa consumíamos mucho humor, los programas de Juan Carlos Altavista, Juan Carlos Mesa, Tato Bores. Así que creo que fue por él que me inicié.

¿Cuál fue el primer personaje que imitó?

El primero fue Quico, para la obra del “Chavo del 8” que hacía en la escuela. Con ese personaje rompí el hielo. En Santa Fe, cuando debuté en Radio Universidad, imitaba a un periodista muy famoso, Rogelio Alaniz, y ahora cada vez que vuelvo a la ciudad me lo piden. La otra vez me hizo una nota y se acordaba cuando lo imitaba. Se ponía contento de que al pibe le estuviera yendo bien en Buenos Aires, por esa mirada que tenemos en el interior de triunfar en la gran ciudad. En realidad el éxito es poder vivir de lo que te gusta.

¿Y el más nuevo?

La Coki de ShowMatch. Pega muy fuerte.

¿La imitación es siempre caricatura?

Sí. El germen es la burla, la cosa satírica. Y es el objetivo final también. Yo, además, necesito construir un muñeco aparte, mi personaje tiende a ser más querible que el original. Debe ser divertido y generar risa.

¿Cuál es la primera observación que hace de un personaje a imitar? ¿Sus rasgos físicos, sus cuestiones ideológicas, su discurso?

Yo laburo con un guionista, Esteban D’Aranno. Le tiro el personaje y vemos su contenido, su ideología, su psicología, cómo reacciona ante situaciones determinadas. Con Nelson Castro hacemos un Nelson oficialista, “Nelson K”, que tiene opiniones favorables al Gobierno. Me gusta bucear en la historia del personaje. Es un laburo de lectura de diarios y revistas, pero no sólo de ahora sino viejos. Soy coleccionista de revistas como Satiricón, Humor. Me gusta ir a los canjes al centro, al Parque Rivadavia, y ver reportajes de esa época.

¿El medio condiciona mucho la ideología de sus imitaciones?

Aprovecho el lugar donde estoy y me divierto. Una de las cosas más fuertes que encaré en la radio fue satirizar al oyente de Mitre. Así nació “La señora de Barrio Norte”, que escucha la radio desde la época de Juan Carlos Mareco y se quedó ahí. Es ese oyente crítico, que salió a cacerolear en 2008 a favor del campo. Quise satirizar al personaje clase media alta que siempre se queja de todo. Y fue fuerte, algunos productores me dijeron “¿Te parece burlarnos de la señora que nos escucha?”. Quería romper ese mito de que había de darle la razón al oyente. Y la gente lo aceptó, y quizá fue el personaje más jugado. Es fácil parodiar a los políticos, pero meterle el dedito en la llaga al oyente promedio es una experiencia interesante.

Dice que los políticos son fáciles, ¿cuál es el más sencillo?

Néstor Kirchner me salió desde el principio. Por cómo habla, es fácil de hacerlo y muy divertido.

¿Y el más difícil?

Duhalde. Es siempre una voz dificilísima, una personalidad muy gris. Siempre me costó abarcarlo.

¿Alguien a quien nunca imitaría?

Bueno… yo tenía mucho prurito con Maradona, por todo lo que representa. Lo fui madurando un tiempo y lo largué justo cuando empezó a hacer las conferencias en el Mundial, ahí le encontré la veta, el lado gracioso. Antes estaba más chocante y ahora más divertido, sobre todo con frases como la que le dijo a “Toti” Pasman. Antes no le encontraba el tono ni la justificación para meterlo. Sí lo hacía a Guillermo Cóppola, contando anécdotas de vida. “Guillote” tiene mucha riqueza personal para parodiar.

¿Alguna vez alguien lo imitó a usted?

No. Estaría bueno. Pero no sé si me sacarían. Soy muy tímido. Por ahí tendrían que ir por el lado de que me como las “s”.

¿Así que es tímido? ¿No será por eso que le gusta esconderse detrás de personajes?

Cuado estudiaba teatro con Ana María Giunta ella me decía “no te escapes por el lado de lo cómico, te escapás con tus máscaras”. Así que me insistía en hacer algo dramático.  Creo que la comicidad sirve para tapar la timidez, tratar de agradar.

¿Qué cree que siente el imitado?

Cuando lo hacía a Gastón Pauls, un día fue a la radio y me dijo: “Es muy loco escucharse a uno mismo”. Eso me quedó. No sé qué pensara el otro cuando lo hago. Flor de la V me cruzó al aire y me dijo “al fin te encontré. Todos piensan que yo laburo en radio”. Debe ser shockeante.
Twitter
99