Robert Cox
“Decidimos informar porque podíamos salvar vidas”
Sociedad /
La visita del periodista de Buenos Aires Herald durante la dictadura
Robert Cox y Adelina de Alaye se reencontraron ayer, en la facultad de Periodismo, donde el periodista brindó una conferencia En medio de tanta desesperación por la búsqueda de sus hijos desaparecidos, en la época de la dictadura militar, las Madres de Plaza de Mayo acudían a la redacción de un diario que se editaba en inglés, donde, aseguraban, había un hombre que siempre las recibía. Era el año 1977. Ese señor que identificaban tan claramente se llama Robert Cox. Era editor del periódico Buenos Aires Herald, destinado a la comunidad británica en la Argentina, cuyos artículos denunciaban las desapariciones de personas y, al mismo tiempo, salvaban vidas. Ayer, el periodista inglés visitó la facultad de Peridismo de la UNLP donde brindó una conferencia, en una mesa que compartió con Adelina de Alaye, de Madres de Plaza de Mayo La Plata; Maud Daverio de Cox, esposa del periodista; el historiador e investigador, César Díaz; y el profesor Claudio Gómez.
La visita fue realizada en el marco de la presentación del libro "Guerra sucia, secretos sucios", de autoría de su hijo David Cox.
"Había presiones (en el período de la dictadura) pero decidimos que lo más importante era informar, porque así, era posible salvar vidas", señaló Cox, quien por entonces, decidió ganar las calles como cronista antes de quedarse al resguardo de una cómoda oficina como miembro de la dirigencia del periódico. "Sabíamos que iban a tratar de secuestrarnos. Un día, unos periodistas estaban haciendo nota con las Madres de Plaza de Mayo y los cargaron en un colectivo y los llevaron a la comisaría a todos. Cuando se dieron cuenta del error (adentro había cronistas extranjeros) tuvieron que largarlos a todos", contó Cox.
El siguiente es un claro ejemplo de cómo una nota puede salvar vidas. Y de eso sabe Adelina de Alaye: "Cuando el 5 de mayo del '77 desaparece mi hijo, fui a ver a Cox, porque el boca a boca indicaba que había un señor de un diario en inglés que nos atendía. Y él me dijo: 'Si lo hacemos, no es que nos garantice que no te va a pasar nada, pero es una especie de protección'". De inmediato, Adelina se dejó tomar una foto y un artículo de su historia vio la luz. "Gran parte de que hoy esté aquí hablando se lo debo a la intervención de Cox", concluyó visiblemente emocionada.
Sobre la actitud que adoptaron los principales diarios argentinos respecto de lo que ocurría en el país, Cox señaló: "Es una vergüenza que los diarios principales del país decidieran tapar todo y no informar. Tenían el derecho de tener sus ideas políticas, pero el deber del periodista -subrayó- es informar".
En ese sentido, remarcó: "Sin periodistas libres es imposible tener una democracia. Nunca tuve militancia política -continuó-. No se puede ser parte porque hay que informar a la ciudadanía. Ese es un deber sagrado que debe hacerse con honestidad, por lo que no se puede formar parte del Gobierno o de la oposición", indicó.
PAPEL PRENSA. Robert Cox aseguró recordar "muy bien" lo sucedido con Papel Prensa durante la dictadura militar. "Mi impresión es que regalaron la empresa para conseguir el apoyo de esos medios (por La Nación, Clarín y La razón)".
En el mismo sentido, afirmó que "el Gobierno debe crear un mecanismo que evite el monopolio del papel. Cuando yo estaba en el Buenos Aires Herald no quisimos ser parte de eso", definió.
Sobre la Ley de Servicios Audiovisuales -que ayer se reglamentó- el periodista que actualmente reside en Estados Unidos, destacó: "Es muy importante porque permite que se escuchen muchas voces. Eso es lo que necesita cualquier país".
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