Omar Genovese construye imágenes alegóricas con un inolcutable humor negro "Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música que para mí es la palabra del pueblo Argentino". Imaginen a Juan Domingo Perón, encarnación más acabada –más alllá de interpretación favorables o contrarias– de lo que un líder popular representa, sin "su pueblo", contemplándolo ya no desde lo alto del balcón sino desde las profundidades… ¡del infierno!
Sobre esa idea versa Norep, la tercera novela de Omar Genovese, escritor de publicación tardía e insistencia pretérita, ligado desde hace muchos años al mundo editorial y reconocido también por su incursión en los blogs: uno individual, Phantom Circus, y dos colectivos, Cofradía Witzky y Nación Apache .
De allí surge Norep, "como un viaje literario que comenzó como un juego –introduce Genovese– dejando comentarios en los blogs, de un personaje que era Perón como si estuviera hablando desde el infierno. Un lugar al que fue destinado por su impronta vital… Y desde ahí se empieza a construí el personaje. Lo empecé en el blog y en un momento determinado tomó dimensión de relato.
Escribí varios capítulos que subí en la web y luego me decidí a terminarla como novela. Y tomó una dimensión de fantasía, de juego, de parodia. Tenemos una tradición muy iconoclasta respecto al peronismo: el traslado de sus restos, la pérdida de sus manos, las versiones distintas dependen de cada sector político. Es casi polifórmico.
–¿Perón cumple una condena?
–Un Perón en el Averno donde no existe un castigo, como sería en el Dante, un proceso de sufrimiento ni redención. Sino que el castigo es no dejar jamás de hacer política.
En el Infierno, el General conversa e interactúa con otros líderes, como Stalin, Trotzky, Goebbels o Hitler. "Lo que hay más allá de la puesta en escena de estos personajes –revela Genovese– es una reflexión sobre qué pasa con el cuerpo político cuando lo sacás del contexto real, del contexto historicista. Y se construye una nueva historia en un mundo paralelo donde la única ambición de Norep es salir a la superficie. El otro retorno: en vez de volver en un avión negro, vuelve de lo oscuro. Se pasa toda la novela construyendo ese deseo de volver a lo real”.
Con un inocultable humor negro o corrosivo, Genovese construye imágenes alegóricas: "Perón está en el infierno sin manos. Y no puede abrazar a su pueblo, cuando era todo manos y todo cara. Esa simbología el la tiene que reconstruir para poder volver."
Desde el otro mundo, Norep "hace varias confabulaciones: en un capítulo propone una montaña humana con los lideres de humanidad que están ahí, para asomarse a ver que ocurre del otro lado. Y no lo logran."
Pero más allá de la figura de Perón "hay un intento de superar la parodia y razonar sobre el lenguaje que utiliza la cultura argentina. Habla del estado, y del estado del lenguaje. Que el infierno no sea lo establecido usualmente por la literatura, que citando a Patricio Rey, esté encantador... Lo único que hay es una necesidad de trascender, de volver. Y esa cuestión de idolatría tiene que ver mucho con nuestro país".
Norep, editado por La Comuna –editorial local que siempre ofrece cosas más que interesantes– será presentado hoy a las 19.30 en la sala Presidencia del Pasaje Dardo Rocha (50 entre 6 y 7, 1º piso).