Muerte trágica
Un chico de 12 años murió ahogado en el natatorio del Complejo Puelo
Diagonales /
Emanuel García Ollarburo habría sido succionado por una bomba
Empleados del Complejo Puelo, tras declarar en la comisaría. Conmoción, tristeza y bronca Un chico murió ahogado en la tarde de ayer cuando nadaba en la pileta del Complejo Puelo. El menor, de 12 años, habría sido succionado por una de las bombas que se utilizan para reciclar el agua, que según versiones estaba en funcionamiento pese a que la piscina se encontraba repleta de nadadores, según se informó.
El hecho, que ocurrió minutos después de las 16, frente a decenas de personas, generó conmoción y desató la bronca de familiares y amigos de la víctima. Anoche, al cierre de esta edición, responsables del complejo acuático y spa ubicado en 25 entre 62 y 63 prestaban declaración en la comisaría Quinta. Mientras que la justicia ordenó la operación de autopsia de rigor.
El menor, identificado como Emanuel García Ollarburo, habría quedado atrapado con una de sus manos en la rejilla del fondo de la pileta olímpica. La fuerza del sistema con la que se aspira el agua es tal que ninguna persona que haya sido sorprendida, por más conocedora que sea, puede zafar, manifestaron guardavidas consultados.
Según la declaración de decenas de testigos que respondieron a las preguntas de funcionarios judiciales y efectivos de la seccional con jurisdicción en el hecho, en el momento de la tragedia en el lugar había al menos dos profesores de natación. Un hombre fue quien dio aviso sobre la inmersión del menor que pasado varios segundos no salía a la superficie, tras lo cual fue rescatado de la profundidad de la piscina. Pese a las tareas de reanimación, el adolescente falleció en el lugar.
La investigación de la Justicia se centra ahora en determinar las responsabilidades que pudieran caberle a quienes debían velar por la seguridad de los nadadores y, fundamentalmente, y a los propietarios del complejo. Anoche, Diagonales intentó dialogar con las personas a cargo del lugar pero se negaron. La versión de los testigos apunta a la negligencia en la que se habría incurrido al dejar prendida la bomba. La primera orden impartida ayer por el fiscal Alejandro Marchet fue desagotar la piscina para la realización de pericias.
No obstante, todos los testimonios apuntan al mismo lugar: “la bomba jamás debió haber estado prendida haciendo recircular el agua mientras hubiere gente dentro de la pileta”, aseguró una fuente judicial. Emanuel era conocido en el lugar. Nadaba allí desde hace tiempo.
En el caso interviene la justicia de menores pero paralelamente también lo hace la Fiscalía en turno.
ANTECEDENTES. El hecho ocurrido anoche tiene una larga lista de antecedentes en la ciudad. En 2008, un nene de 9 años fue encontrado ahogado en una pileta en el patio de una casa en el barrio El Peligro. Un niño de 2 años, en tanto, murió en una pileta de lona, en Berisso. En noviembre de 1998, el hijo del ex director técnico Daniel Córdoba se ahogó al caer a una piscina del Country Club San Facundo, en City Bell. Ese mismo mes falleció un bebé de 13 meses ahogado en una piscina en Abasto. En enero de 1999, un bebé de 8 meses murió al caer en la piscina de la casa de su abuelo, un conocido empresario del rubro automotor.
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