El karateca Martínez junto a su novia Bárbara Santos Osvaldo Martínez, quien fue imputado y detenido por el cuádruple femicidio de La Plata y luego liberado por falta de mérito, aseguró que es "inocente", remarcó que "todavía" ama a su novia asesinada, Bárbara Santos, y sostuvo que no le cree "nada" al remisero que dijo haberlo visto esa misma noche en la casa donde ocurrió la masacre.
"Sí, por supuesto que soy inocente", manifestó el joven, quien estuvo detenido 38 días como imputado del caso, pero fue excarcelado por la Cámara Penal de La Plata por falta de mérito, ante la insuficiencia de pruebas en su contra.
En breves declaraciones al diario Crónica, tras cumplirse dos meses del hecho, Martínez señaló que a Santos, de 29 años, "la amaba un montón; todavía la amo".
"No le creo nada" al remisero Marcelo Tagliaferro, enfatizó el hombre, apodado "Alito", a quien ayer le devolvieron la llave de su casa en la localidad de Melchor Romero, partido de La Plata, tras realizar allí pericias que incluyeron el levantamiento de huellas, manchas de sangre, entre otras, para periciar si allí hay o no ADN de alguna de las víctimas.
El trámite se cumplió luego de una prueba del reactivo Luminol -un reactivo para determinar la existencia de rastros de sangre- en la rejilla de la cocina y la pileta del baño ordenada por la Justicia.
La cuádruple femicidio fue perpetrado a primera hora del 27 de noviembre, cuando el asesino primero mató a palazos y cuchilladas a Santos mientras se estaba bañando; luego atacó a su madre, Susana De Bárttole, de 63 años, que estaba en la cocina, y desde ahí asesinó a Micaela Galle, de 11 años, hija de la primera. Hacia las 23.30 llegó Marisol Pereyra, de 35 años, y tras ingresar también resultó asesinada.
Pereyra había sido trasladada en un remise por Tagliaferro (según dijo él mismo), quien declaró que había visto salir de la casa a una persona que le pareció Martínez, a quien reconoció en rueda de personas.
También había dicho el remisero que ese hombre había apoyado su mano en el auto y le había dejado una marca, pero los investigadores no hallaron ninguna huella. El fiscal Álvaro Garganta acusó por el crimen a Martínez, pero fue liberado por falta de pruebas el 4 de enero último.
El cotejo entre los ADN de los rastros dejados por el criminal en la casa de la calle 28, entre 41 y 42, del barrio platense La Loma, y el de Martínez, arrojaron resultado negativo.
Ayer, a dos de los crímenes, los familiares y amigos de las víctimas marcharon ante la Fiscalía y el juzgado que lleva adelante la investigación para reclamar Justicia y la detención del o los asesinos.
La movilización se realizó con la consigna "2 meses sin las chicas, 2 meses sin Justicia". Los manifestantes usaron remeras negras y lanzaron globos del mismo color en señal de luto.