Esta mañana se monta un operativo para controlar el régimen laboral de los choferes de micros.
Por Jorgelina Naveiro
jornaveiro@gmail.com
Por no respetar las horas de descanso de los choferes y adulterar datos, 79 empresas de ómnibus acumularon una deuda de casi 27 millones de pesos con el Ministerio de Trabajo provincial en los últimos cuatro años. El monto corresponde a multas realizadas por cientos de infracciones cometidas en terminales de la provincia.
El top ten de multas impagas lo encabeza la empresa Crucero del Norte con 3.433.229 pesos. Le sigue Vía Bariloche S.A. con 2.714.424 pesos, aunque si se suman las multas de Transporte Don Otto y González Tarabelli (dos empresas que también pertenecen al grupo), la deuda trepa a 4.232.719 pesos. En tercer lugar aparece Andesmar con 1.928.083 pesos más Tramat (también de la empresa) con 1.584.972 pesos.
En cuarto lugar se ubica Río Paraná S.A. con infracciones por 1.520.191 pesos. Le siguen El Cóndor S.A. con 1.079.519 pesos; Almirante Brown S.R.L. con 1.039.962 pesos; La Estrella S.A. que adeuda 847.497,85; Microomnibus Norte S.A. con 800.861 pesos; Transporte Unidos del Sud con 624.001 pesos; Autotransporte San Juan S.A. con 472.872 pesos y San Juan Mar del Plata con 546.701 pesos.
Las multas fueron realizadas en su mayoría por no respetar el horario de descanso de los choferes -un factor clave en los accidentes de tránsito- o por adulterar datos en la libreta sanitaria, donde constan los movimientos de viaje de cada chofer. Los valores van entre mil y 5 mil pesos por cada empleado, según se trate de una falta leve o grave.
Existen otras 65 firmas con deudas menores que, según informó el Ministerio de Trabajo a
Diagonales.com, están con expedientes en instancia administrativa para el cobro extrajudicial a cargo de la Dirección de Gestión de Multas y Cobranzas. Otras empresas, con multas inferiores a 5 mil pesos, están en instancia de inhibición de bienes, con intervención de la Fiscalía de Estado. El resto fueron apremiadas e irán a juicio.
Las empresas que sí aceptaron pagar mantienen una deuda por 16.114.220 pesos y firmaron convenios con el gobierno provincial para regularizar el pago.
Los controles en las principales terminales de ómnibus de la provincia arrancaron en 2008 con el objetivo de resguardar la salud de los trabajadores y, por ende, la vida de los pasajeros. Las inspecciones, que suelen profundizarse en fines de semana largos y vacaciones, se focalizaron en las terminales de La Plata, Mar del Plata, Mar de Ajó, Villa Gesell, Avellaneda, Panamericana y Ruta 197 y Tandil.
El procedimiento es sencillo: los inspectores le solicitan a los choferes su libreta de trabajo. Allí consta el cronograma de actividades que permite deducir las horas de descanso y la jornada laboral. Además, se les pide la documentación que acredita el vínculo legal entre el empleador y los conductores.
A lo largo de estos cuatro años, el nivel de infracciones se redujo a la mitad pese a que se incrementó el número de operativos: mientras que en 2008 era del 38%, en 2011 fue del 19%.
“La baja considerable responde a un constante trabajo inspectivo y a la inflexibilidad ante las irregularidades detectadas. Si se verifica que un chofer no respeta las horas de descanso, automáticamente se lo suspende y se le exige a la empresa el inmediato reemplazo para continuar con el viaje”, explicó el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango. Y agregó que “bajo ningún punto de vista se tiene una lógica recaudatoria sino que se busca garantizar que se cumplan las leyes, se respeten los derechos laborales de los trabajadores y se resguarde la vida de los ciudadanos”.