Ante una multitud, el Lobo se cruza con otro potencial aspirante a la pelea por el ascenso

Deportes /  Gimnasia visita a Aldosivi, que viene de un gran repunte desde la asunción de Quiroz y quiere meterse en el lote de arriba. Juegan Cabrera, habilitado, y Vittor por el lesionado Miloc. El Minella se vestirá de azul y blanco.
04.02.2012 | 14.27 Comentar   |   FacebookTwitter

Troglio es el motor del sueño tripero


Por Federico Cejas
fcejas@diariodiagonales.com.ar   
@f_cejas

En la reanudación de la primera B Nacional, Gimnasia visitará al peligroso Aldosivi de Mar del Plata, desde las 17, en un estadio José María Minella que será copado por los hinchas triperos. El árbitro será Pablo Díaz y tendrá televisación en directo por la TV Pública. En lo que parece más una obsesión que algo racional, los enfervorizados albiazules agotaron las 5000 generales que se sacaron a la venta, y se intuye que harán lo mismo con las más de 4000 entradas que quedan, por lo que se espera que haya casi 10.000 seguidores del Lobo esta tarde.

Con ese empuje inexplicable, el once de Pedro Troglio saltará al estadio marplatense con una certeza: debe ganar para no perder terreno. Como bien dijo el DT, el margen de error es chico puesto que la cantidad de equipos que entran en la disputa por los primeros lugares son muchos. Es más, en caso de una derrota, su rival de hoy lo alcanzaría en la tabla.

Pero yendo exclusivamente al plano futbolístico, la novedad del elenco tripero subyace en el regreso de uno de sus hijos dilectos: luego de muchos años Nicolás Cabrera vuelve a jugar oficialmente en Gimnasia. Partícipe fundamental del recordado subcampeonato de 2005, el volante ofensivo hará la banda derecha con más responsabilidad de ataque que de defensa, algo que siempre lo caracterizó, en el afán de verter a Vizcarra y Vargas de opciones de gol.

Además será notoria la ausencia de Dardo Miloc, quien iba a ser titular y se lesionó, y en lugar de quien entrará Sergio Vittor. Las diferentes características de ambos (recuperador nato el primero, con enorme despliegue físico; y más distribuidor el segundo) hacen que el mediocampo pase a ser más de juego que de fricción, algo que al DT no convence pero que en este momento no tiene solución.

En esa zona se disputará lo más importante del pleito, puesto que el tándem Blanco-Malcorra-Gigli es el encargado de generar juego en ofensiva para el Tiburón, y por lo que será crucial la concentración y el orden táctico de los de Troglio, que tienen pocos hombres de marca en esa zona, por darle algún crédito al propio Vittor.

En el retorno a la competencia y ante dos equipos con fuertes características similares (ambos con envión anímico luego del cambio de técnico, con dependencia casi exclusiva de la estructura más que de las individualidades, y con poco poder de gol), cabe mencionar que será, probablemente, quien menos se desconcentre el que se lleve el mejor rédito.

Está claro que ambos necesitan el triunfo puesto que de no conseguirlo, sus aspiraciones de retorno a la Primera División empezarán a complicarse más aún (ambos quedarían a más de 10 puntos del ascenso). Esta característica puede llevar a generar un partido abierto, algo que poco se ha visto en el Minella últimamente (desde que está Quiroz, tuvo dos 0 a 0 y un 1 a 0).

Ya no hay margen de análisis. El Lobo sale a escena y sabe que debe conseguir los tres puntos para soñar con un difícil pero no imposible ascenso. Aguante tiene de sobra.
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