Extranjeros en la UBA
Excelencia for export
Imagen: Veintitres.Sociedad /
En los últimos dos años, la cantidad de jóvenes de distintos países que eligen realizar los cursos de grado o posgrado en la Argentina, aumentó un 45 por ciento.
Por Sabrina Díaz Rato
Viajan especialmente a la Argentina con el objetivo de realizar seminarios, posgrados o, directamente cursar carreras completas. Eligen la Universidad de Buenos Aires (UBA) porque tienen referencias de amigos o conocidos sobre la excelencia académica, o por los convenios y vínculos que mantiene la institución con sus pares de todo el mundo. Muchos cuentan con el apoyo económico de sus familias y otros tienen la esperanza de mantenerse con trabajos ocasionales. De una u otra manera, la UBA es un centro de atracción para los jóvenes extranjeros. Una tendencia que viene en crecimiento: 6.700 alumnos del exterior cursaron en las distintas unidades académicas durante 2009, 45 por ciento más que los registrados hace dos años.
Los datos surgen de un informe del rectorado de la Universidad, del que se desprende, además, que aproximadamente la mitad de esos jóvenes provino de América latina –sobre todo de Colombia, Brasil, México y Bolivia– y el resto lo hizo de Estados Unidos y Europa, de países como Alemania, Francia, España y Noruega. La mayoría de esos países firmó acuerdos con la UBA, gracias a un plan de internacionalización que se inició en 2007.
“La riqueza cultural en Buenos Aires es enorme, por eso decidí estudiar acá. Se arman muchas cosas interesantes y vanguardistas, a pesar de la falta de inversión pública”, señala Aimé Bessón, un francés de 24 años que está cursando un Posgrado en Administración de Artes del Espectáculo en la Facultad de Ciencias Económicas, a raíz de un convenio con su institución de origen, la Sciences Po Grenoble.
“El reconocimiento internacional que tiene la UBA es muy importante, sobre todo en el contexto latinoamericano, y en Colombia es renombrada en diferentes áreas”, apunta Mauricio Márquez Orozco, un sociólogo colombiano de 30 años que decidió venir a especializarse en Planificación Urbana y Regional: “El estudio en Colombia es muy costoso y, en especial, si se trata de un posgrado. Revisando opciones en Latinoamérica, me di cuenta de que Argentina tiene una amplia y variada oferta académica. Además, sus costos son bastante cómodos con respecto a otros países, como México”.
Según la secretaria de Asuntos Académicos, Edith Litwin, el plan para internacionalizar la UBA incluye, como uno de sus objetivos centrales, apuntar a una “ciudadanía global” que enriquezca a los estudiantes y, al mismo tiempo, articule los conocimientos de las ofertas curriculares de diferentes centros educativos. La funcionaria destacó que eso es posible por “el reconocimiento que posee la UBA en el mundo”, ya que ocupa un lugar destacado junto a la UNAM, de México, y la Universidad Estadual de Sao Paulo, Brasil. Más todavía: en el Ranking Académico de las Universidades del Mundo de 2009, la de Buenos Aires es la única del país entre las 500 más reconocidas a nivel internacional, incluidas las universidades privadas.
“Me sorprendió que los estudiantes argentinos suelen trabajar en cosas no necesariamente relacionadas con lo que estudian. En Francia no ocurre, no podemos trabajar mucho mientras estudiamos, porque tenemos una carga horaria intensa”, señala Besson y agrega: “Los docentes acá tienen competencias muy variadas: un contador actor, una comunicadora arquitecta. Esta mezcla me sorprende mucho, porque en Francia solemos especializarnos en un solo dominio”.
Karin Skill es sueca, tiene 35 años y es doctora de Tecnología y Cambio social y magister en Antropología. A poco de finalizar un post doctorado en un programa de Formación en Planificación Urbana y Regional del Instituto Gino Germani, descubrió la posibilidad de realizar un estudio etnográfico en Argentina que le permitirá ampliar su tesis doctoral sobre Desarrollo Sustentable en los hogares. Pese a la falta de recursos económicos y materiales de investigación, que describe como una de las principales diferencias respecto de otras universidades, señala que “los seminarios dictados en el Instituto son de muy alta calidad intelectual y la forma multidisciplinaria de trabajar es muy buena”.
Otra de las razones que impulsan la movilidad estudiantil hacia la Universidad de Buenos Aires está enmarcada por el intercambio cultural que viven los extranjeros con alumnos, docentes y especialistas locales. A Besson le resulta interesante “ver cómo los argentinos conciben Francia y Europa. Creen que porque soy francés, soy rico y mi vida en Europa es fácil y encantadora. Hay un verdadero mito y sobre todo una descalificación de lo nacional, pero yo creo que en la Argentina existen muchísimas ventajas”.
Para Skill el intercambio enriquece su tesis y hasta la llevó a trabajar en un proyecto social: “He logrado contactarme con profesionales argentinos que me ayudan a entender mejor mi caso. Creo que en todo trabajo académico es fundamental ser parte de un colectivo intelectual”, señala la joven sueca. Y cuenta que su estadía en Buenos Aires la conectó con un proyecto de la Fundación ph15 sobre medio ambiente, basado en un registro fotográfico con chicos de Ciudad Oculta, que en los próximos meses será expuesto en Buenos Aires y luego en Suecia.
La variada oferta de carreras y cursos de especialización que posee la UBA en la actualidad hace más atractiva la alternativa de estudiar en Buenos Aires: 300 carreras de posgrado, 230 cursos y 170 programas de actualización, centros de cooperación internacional con Francia, Corea y Alemania y 44 doctorados cotutelados con instituciones francesas, favorecen la tendencia de recibir cada vez más alumnos. Además, unos 300 convenios internacionales con instituciones de Francia, Italia y España, seguidos por Brasil, México, Estados Unidos y Uruguay, ha mejorado notablemente el vínculo con la comunidad académica y científica internacional.
La cantidad de alumnos del exterior que buscan perfeccionamiento en la UBA no habla sólo de la excelencia académica de la institución, que continúa siendo formadora de profesionales. También indica la posibilidad de revertir la exportación de cerebros.
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