Otro error fúnebre de Clarín
Lápidas equivocadas
La ultima "lapida" de Clarín.Sociedad /
Comenzó cuando, semanas antes del fallecimiento de Sandro, publicó en su sitio web el suplemento que se había preparado a modo de obituario.
Por D.R.
Una tendencia macabra parece imponerse en el ámbito del periodismo contemporáneo: la de matar artistas musicales antes de que su deceso se produzca en la realidad. Clarín comenzó todo cuando, semanas antes del fallecimiento de Sandro, publicó en su sitio web el suplemento que se había preparado a modo de obituario del popular artista. Sin embargo, ese mismo día Sandro salía del quirófano con pronóstico reservado, pero vivo. El suplemento se pudo bajar y reproducir en blogs y alcanzó, incluso, la fama televisiva. No contentos con aquel adelanto fallido, la página 24 del miércoles 27 de junio del diario da cuenta de la muerte del folklorista Carlos Torres Vila, hecho que ocasionó que el cantante aclarara a los medios que seguía vivito y coleando.
La confusión había comenzado el día anterior, cuando Crónica TV exhibió una de sus placas negras con las que anuncian los fallecimientos de personalidades de relevancia. La noticia trascendió, mediante canales que la reprodujeron y llegó al escenario de Cosquín, el festival folclórico donde Torres Vila saltó a la fama en 1970. Se pidió un minuto de silencio en homenaje al cantor. Al día siguiente la foto de Torres Vila encabezaba una página del gran diario argentino. “¡No sabés lo que me complicó la familia, los problemas que me provocó! Tengo hermanos más grandes que yo que realmente sufrieron todo esto. Pude hablar con ellos y explicarles lo que había pasado”, declaró el cantante de 63 años, que hace un tiempo se sometió a una operación de riñón que culminó con éxito. En Clarín deberán analizar con mayor precaución la nueva moda que están imponiendo, ya que se encuentra reñida con un principio básico del periodismo: chequear la información.
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