Marcó del Pont en el Senado. Por Pablo Waisberg
El futuro de Mercedes Marcó del Pont en el Banco Central podría cortarse hoy mismo si el frente opositor logra mantenerse unido. Para eso, los senadores deberán repetir la posición de ayer, cuando se negaron a escuchar las razones de la economista, que incluyó la negativa a hacer una sola pregunta. Si eso ocurre, ella dará un paso al costado. Ya dijo que sin la aprobación del Senado no continuará al frente de la autoridad monetaria.
Sin embargo, en el oficialismo mantenían ayer una luz de esperanza. Tanto en el bloque de senadores, que conduce Miguel Pichetto, como en torno de Marcó del Pont, creían que tal vez algún opositor no sostuviera el martillazo sobre ella. Para eso será necesario que la oposición pierda alguno de los 37 votos que necesita para obtener quórum, que son los mismos que necesitarán para desplazarla.
La posibilidad comenzó a abrirse ayer con la tibia bronca que nació en la bancada radical –reconocieron fuentes del bloque– cuando los legisladores se enteraron en la Comisión de Acuerdos de que su jefe, Gerardo Morales, había resuelto que no habría preguntas para la economista.
Ante los senadores, Marcó del Pont defendió su designación. Sostuvo que actuó “en la más absoluta legalidad” y detalló los pasos que llevó el cumplimiento de los decretos que ordenaron abrir dos cuentas para pagar los vencimientos de 2010 con reservas: asesoría jurídica –dos dictámenes favorables del Servicio Jurídico Permanente del BCRA–, aprobación del directorio y acreditación de fondos, que se cumplió a las 18:34 del 1º de marzo.
“No echamos mano de las reservas del Banco Central, sino que se dio cumplimiento a una norma que tiene rango de ley; esa era la única manera en que podía actuar el banco, con la celeridad que amerita un DNU”, subrayó la economista, que estuvo acompañada por Matías Kulfas y Carlos Weitz. Insistió: “No recibí ninguna instrucción de la Presidenta; recibí un DNU con rango de ley”.
Además, dio explicaciones de política económica para fundamentar la decisión del Gobierno. Habló del nivel de reservas, del superávit comercial y de la posibilidad de “rápidamente recuperar” las reservas utilizadas para pagar vencimientos con organismos multilaterales y tenedores privados.
“Nos debemos esta discusión, que es la más rica, no sólo para este Gobierno sino para todas las fuerzas políticas, porque se trata de una decisión absolutamente virtuosa y consistente con los intereses del pueblo argentino”, alentó, pero no obtuvo respuestas. Morales dijo que no habría preguntas.
El único que intentó consultarla fue el senador oficialista Eric Calcagno, pero fue silenciado por Pichetto, jefe de su bloque. Es que el ex subsecretario Pyme no había entendido la táctica oficial: dejar expuesta a la oposición a su propia negativa a consultar e ir a fondo en el debate. Además, ya estaba organizada la conferencia de prensa en la cual Marcó del Pont manifestó su sorpresa ante el desplante opositor.
La bancada kirchnerista habló de “irregularidad” y “prejuzgamiento” en el dictamen de mayoría que emitió la comisión hace siete días y que rechaza a Marcó del Pont. Pidió su nulidad y no fue aceptada, y Pichetto volvió a plantear su queja por la “proporcionalidad” en la conformación del cuerpo, pero el frente opositor se mantuvo unido.