Por Fernando Braga Menéndez
Pierden todos
Veintitres /
Fernando Braga Menéndez De la influencia de los medios en política hay un ejemplo demoledor que dio Noam Chomsky, el lingüista más reconocido del mundo. Al inicio de la Primera Guerra Mundial, en 1914, los Estados Unidos no estaban interesado en ir a un conflicto que consideraban ajeno, pero el presidente Thomas Wilson creó una comisión con el objetivo de “enfurecer” a la ciudadanía, básicamente desde la prensa. ¿El resultado?: a los pocos meses los norteamericanos querían cruzar el océano para comerse crudos a los europeos. En las sociedades actuales, con audiencias masivas, es muy fuerte la influencia de los medios. En especial, es un poder para “irritar”, no con cuestiones conceptuales, sino con cosas simples, de fácil comprensión, como las supuestas “demoras” de Cristina Fernández para sacarse una foto en una cumbre. Habría que recordar que así como existe la libertad de expresión también está la obligación de informar con objetividad. Y es obvia la tendenciosidad que tienen algunos diarios, hasta en sus humoristas gráficos. Por otro parte, en este escenario no se beneficia nadie, ni siquiera la oposición. De seguirse así, volverá el “que se vayan todos” y el desprestigio absoluto de la clase política. Pierden todos. El país, primero que nadie.
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